Indicadores de una infancia difícil en la carta natal

A parte de otras muchas cosas, nuestra Carta natal también nos aporta información valiosa sobre nuestros padres y nuestro hogar de origen.

Me dispongo a explicar en este artículo las distintas configuraciones en la Carta natal que indican una infancia difícil, dura o triste.

LA LUNA:

El planeta ligado a la infancia en astrología es la Luna.

La Luna también nos habla de nuestra madre.

Tener en la Carta natal la Luna en conjunción o en malos aspectos con Saturno, suele indicar una infancia triste, con sensación de aislamiento y falta de cariño. Es habitual, también, haber tenido que ser adulto antes de tiempo (Saturno representa al anciano y la Luna es la niñez).

En conjunción o mal aspecto con Marte, puede implicar una madre que percibimos como agresiva o invasiva.

Mal aspectada o conjunta a Neptuno, una madre ausente, que evade la realidad, y en el peor de los casos, que tiene alguna adicción.

La Luna conjunta o mal aspectada con Urano, puede indicar una madre excéntrica y, en el peor de los casos, con algún problema psicológico (Urano rige el sistema nervioso).

Si los aspectos se dan con Plutón, la madre tiene un fuerte carácter y la relación suele ser muy intensa y profunda, con un fuerte vínculo difícil de cortar.

EL SOL:

Si la Luna nos habla de nuestra madre, el Sol nos aporta información acerca de cómo el nativo percibe a su padre.

La interpretación del Sol con los planetas transpersonales y con Marte es la misma que la que podemos deducir con la Luna.

PLANETAS MALÉFICOS EN CASA IV:

Tener planetas maléficos en Casa IV (hogar de origen), siempre es indicativo de tensiones con los padres.

Si tenemos a Marte, el ambiente familiar es tenso, con gritos, discusiones y poca armonía. El sujeto siente que no puede relajarse.

Saturno suele dar un hogar frío y poco afectuoso, haber tenido que crecer antes de tiempo y no haber podido expresar las necesidades de nuesto interior. Como consecuencia da inseguridad, baja autoestima y tristeza como tendencias en la vida adulta.

Plutón en IV supone a menudo luchas de poder y un entorno convulso, con poca tranquilidad o con informaciones ocultas o secretas.

Neptuno puede indicar miedos o traumas derivados de algún comportamiento anómalo de los padres: adicciones, alcoholismo, depresión, etc.

Urano es esta posición es más benévolo (es un planeta neutro). Puede simplemente indicar condiciones pocos habituales en el hogar o un concepto poco convencional y moderno de la familia o la educación.

SOL Y LUNA EN LAS CASAS VIII O XII:

Si nos encontramos que el Sol (padre) o la Luna (madre) se hallan en la VIII o la XII, suele indicar que el padre o la madre han estado ausentes de alguna manera (no estaban nunca en casa o no nos hacían caso), o que han muerto a edad temprana (especialmente si reciben malos aspectos con planetas «maléficos», como Marte, Saturno, Neptuno y Plutón).

Esto también se aplica si los planetas regentes de las Casas de los progenitores (IV y X), están en la Casa VIII o la XII.

PLANETAS MALEFICOS EN CASA I:

Por último, puesto que el Ascendente indica el momento de nuestro nacimiento, tener a planetás maléficos en  la Casa I suele marcar nuestros inicios en la vida.

Marte en la Casa I representa al Guerrero, el que ha tenido que luchar desde muy pequeño.

Saturno: sería el Ermitaño, el anciano: el niño no puede ser niño, ha tenido que asumir responsabilidades desde la infancia.

Plutón: representa al Superviviente: suele dar experiencias intensas y difíciles en la niñez que hace que de adulto la persona siga estando a la defensiva.

Neptuno: si está mal aspectado puede dar sensación de extrañeza ante lo que se ve alrededor, y la tendencia a crearse un mundo paralelo de fantasía en el que poder refugiarse o aislarse.

Los aspectos comentados son indicadores. Siempre hay que analizar y considerar la Carta Natal como un conjunto y no precipitarse a la hora de sacar conclusiones.

¿Estás interesado/a en saber qué dice tu Carta de ti?


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