Me parece lógico desconfiar a priori de la astrología.

Al fin y al cabo, somos mamíferos, y como tales, lo que nos da seguridad es creer que controlamos y dominamos nuestro entorno gracias a nuestro cinco sentidos. Necesitamos confiar en que lo que vemos, oímos y tocamos, es la realidad.

Sin embargo, nuestros sentidos son muy limitados y nos engañan a menudo.

Hay van algunos ejemplos de ello:

Vemos el cielo de color azul aunque no lo sea. Lo vemos así porque el azul es el color que mejor percibe nuestro cerebro desde nuestra posición terrestre.

Tenemos la firme sensación de estar quietos, y en realidad estamos permanentemente rotando alrededor del eje de la Tierra a 1600 km/hora.

Estamos seguros que lo que vemos es sólido: una mesa, un árbol, un libro, pero la Física ya hace años que ha demostrado que los átomos (que componen toda la materia existente), son vacío en un 99,9%.

Por si fuera poco, tenemos tendencia a tildar de imposible lo que nuestro cerebro no entiende, de modo que habitualmente los astrólogos oímos frases como ésta:

“¿Cómo puede ser que me influya Mercurio o Júpiter con lo lejos que están? ¡No es lógico!”

Ay, amigo …..¿en serio crees que el Universo, con sus 100.000 millones de galaxias, va a venir a tu casa a preguntarte si te parece lógico que funcione como lo hace?

Para poder acercarnos al brillante mensaje de la astrología, hemos de ser humildes y tener conciencia de escala.

A escala universal, somos un cerebrito encerrado en una persona diminuta que vive en un pequeño planeta, que a su vez se encuentra dentro de una galaxia.

¡Y se estima que existen unos 100.000 millones de galaxias!

En definitiva: somos una mota de polvo en el Universo.

Seamos, al menos, humildes, y no descartemos de un plumazo todo aquello que no nos parezca lógico desde nuestro cerebro.

Dicho esto, vamos a ver las principales teorías que sustentan la astrología.

1. La Ley de la correspondencia: “como es arriba es abajo”

“Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para consumar el milagro de la Unidad”.

Este texto aparece en la famosa Tabla Esmeralda, de Hermes Trismegisto, enigmático profeta pagano que anunció la llegada del Cristianismo.

A partir de allí, la idea de unidad dentro del Todo ha sido recogida por múltiples religiones, filósofos, pensadores y científicos.

El ser humano, de manera intuitiva, se siente unido a algo mucho más grande que él, aunque le cause incomodidad no ser capaz de entender los engranajes de este gran mecanismo.

2. Teoría de la sincronicidad

El concepto de sincronicidad  es también muy antiguo, aunque el término lo acuñó el psicólogo y psiquiatra suizo Carl Gustav Jung a mediados del siglo XX, definiéndolo como “dos hechos que suceden de forma simultánea y que guardan entre sí una relación de sentido, y no de causa efecto”.

La anécdota más conocida al respecto es la de un escarabajo volador que golpeó la ventana de la consulta del psiquiatra, justo en el momento en que su paciente le relataba que había soñado con un escarabajo.

Otro ejemplo cotidiano de sincronicidad es que lleves meses pensando en llamar a tu amiga María, y justo cuando te decides a llamarla suene el teléfono y justamente sea María quien te llama.

Es decir, las sincronicidades son casualidades tan poco probables que nos impactan fuertemente porque entendemos que el universo nos manda un mensaje a través de ellas.

También ponen de manifiesto la relación existente entre nuestra psique y el mundo físico, al igual que lo hace la astrología, la cual relaciona la posición de los astros con nuestras tendencias psicológicas y nuestro destino.

3. Concepto de desdoblamiento o entrelazamiento de partículas

Este concepto proviene de la física cuántica.

Se ha demostrado que aunque separemos a mucha distancia partículas subatómicas que formaban un mismo sistema, éstas siguen estando relacionadas, de tal forma que si modificamos el estado de una de ellas, el estado de las demás se modifica de manera simultánea.

Así pues, parece evidente que estamos inmersos en una sopa energética en la que no parece haber límites.

La astrología nos permite ser más conscientes de la fascinante relación existente entre el Universo y los seres humanos.

 Espero que este artículo te haya parecido interesante.

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